El Delahaye de 1920, ganador del premio al vehículo más antiguo.
El Delahaye de 1920, ganador del premio al vehículo más antiguo. :: Fran Jiménez

VMV 2013

Así fue VMV 2013

Santiago de Garnica

23/09/2013
Quince mil espectadores viajan por el tiempo en el Valladolid Motor Vintage. Trescientos vehículos clásicos despertaron la admiración del público en la Acera de Recoletos
 
Ayer en el Paseo de Coches del Campo Grande no se hablaba de ABS, ni de híbridos, ni de sistemas  multimedia que conectan los automóviles por Internet. Ayer se hablaba de carburadores, de magnetos, de pipas del delco. Se levantaban los capós y aparecían motores de verdad, de los que se tocan con destornillador y llave inglesa. Ayer el reloj dio muchas vueltas atrás y reinaban los recuerdos, la pasión que salvó del desguace, de la desaparición, a muchos vehículos.

Y es que más de trescientos, entre coches, motos y camiones fabricados entre los años 1886 y 1980, invadieron la zona de Recoletos, magnífico marco cargado de connotaciones Belle Époque.

El motivo no era otro que el Valladolid Motor Vintage, concentración de vehículos clásicos y antiguos organizada por El Norte de Castilla con el patrocinio del Ayuntamiento de Valladolid, Mapfre, Michelin, y Grupo de la Fuente Motor, y con la colaboración de Renault y Coca-Cola.

Apenas habían pasado las 9:00 horas en el reloj y llegaban los más madrugadores, encabezados por un verde Seat 1400 de finales de los años 50, seguido de un furgón con remolque cargado con un verdadero tesoro de motos clásicas y antiguas. En pocos minutos, la Acera de Recoletos se llenó con una larga fila de coches y motos que entraban en el recinto de la concentración tras recibir la correspondiente acreditación. Llegaba un 600 con sus correspondientes maletas en el techo y una pareja con un bebé de juguete en brazos, 'hippies' de pelo afro o largas melenas en Minis y Citroën, chicas que parecían escapadas de un anuncio de principios de los años 60 sobre una Vespa. A todos los iban acomodando el equipo organizador de El Norte, reforzado por el club de custom Los Vándalos y un grupo de aficionados. Todos, participantes y organizadores, hicieron posible el milagro de que a las 11:00 horas los 300 participantes estuvieran situados en sus correspondientes puestos. Incluidos los dos camiones presentes, un espectacular '3HC' ruso de 1936 y un Barreiros Saeta 35 de 1967 venido de Salamanca.

Al tiempo que el grupo de teatro  Tiramisú animaba a los asistentes, sonaban las canciones de los 60, 70 y 80 de la mano de Pepe Lomas creando un ambiente de guateque, y todo bajo la batuta de Alberto Guerrero. Y el ambiente iba subiendo y el público se acercaba a ver los numerosos Seat, la marca con 62 ejemplares más representada, con modelos que iban desde los primeros 600 y 1400 hasta los 131 pasando por 850 y 127. Entre los participantes de la marca española, muchos caracterizados hasta el mínimo detalle. Y le seguían los apasionados de la alemana Mercedes (24 unidades), con ejemplos notables como los bellos descapotables 190 y Pagoda o un espectacular 300 Adenahuer de 1956. Y luego Citroën, con 22 unidades que iban desde los populares 2CV al coche favorito de De Gaulle, el DS o Tiburón, como popularmente se le conoce, pasando por Mehari, Ami 8 u 11 Ligero. Y con igual número, Renault, con bellos ejemplares de 4/4, Ondine, muchos R8 dos R12 y un precioso R10.

Y a los aficionados a los clásicos si hay un mundo que les atrae es el de los modelos británicos, muchos Mini, una preciosa colección de MG desde los años 30 a los 70, Jaguar XJ, un curioso Riley, un bello Hillman, varios Triumph, y por supuesto los Bentley, con un Derby 3,1/2 de 1935 que causó sensación, y los Rolls, 'The best car of the  World' (El mejor coche del mundo) para  los seguidores del Espíritu del Éxtasis.

Pero ahí no se acababa la lista. Los italianos eran otro centro de atención, con un magnífico Maserati 3500 carrozado por Vignale, o los Lancia Fulvia HF y Fiat 124 Abarth,  que parecían recién salidos del Rally de Montecarlo.

Un museo

Había para todos los gustos, para todas las edades. Es difícil ver en una concentración de este tipo tal cantidad de la mano de tanta calidad . No es fácil ver un Delahaye de 1920, un Citroën C5 de 1923, un Ford A de 1928 o un espectacular Oakland americano junto a ese monumento a la simplicidad llamado Biscuter creado por el genio de Gabriel Voisin, pasando por un Corvette Sting Ray o un raro y bellísimo Ford Comete Montecarlo.

Y las motos. El jurado se las vio y deseó para poder contemplarlas, pues la cantidad de gente tapaba la vista. Se respiraba afición en el espacio de las dos ruedas. Motos de museo como  una Indian Chief con side de 1948 o una Terrot de los años 20, junto a Vespas como escapadas de la película 'Vacaciones en Roma', o Lambrettas. Y la nostalgia se disparaba con las marcas españolas: Montesa Bultaco....

Cuántos recuerdos se han vivido en la Acera de Recoletos, cuántas historias reflejadas en aquellos faros que contemplaban en silencio a los 15.000 espectadores que han pasado ante sus ojos en esta mañana en que el reloj se detuvo. Aunque ya está de nuevo en marcha para la organización de la segunda edición del Valladolid Motor Vintage, unánimemente solicitada por los asistentes.

Galerías de Fotos:
· Photocall VMV 2013 (Galería 1)
· Photocall VMV 2013 (Galería 2)
· Entrega de premios

· Valladolid Motor Vintage en la Acera Recoletos





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